357. Estrés térmico por calor: el índice WBGT y el RD-ley 4/2023

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Este análisis se ha realizado usando herramientas de IA. Verifica la información aquí contenida antes de aplicarla.

Prevenir los daños por calor exige algo más que consultar la temperatura del día. También hay que valorar el esfuerzo físico, la humedad, la exposición al sol y la ropa utilizada. El índice WBGT ayuda a evaluar estas condiciones, mientras que la organización del trabajo permite convertir esa evaluación en medidas de protección. La clave es actuar antes de que aparezcan síntomas.

Qué es el estrés térmico por calor

El estrés térmico es la carga de calor que recibe una persona por la combinación del ambiente, la actividad física y la vestimenta. No debe confundirse con la sobrecarga térmica, que es la respuesta del organismo al intentar mantener estable su temperatura interna. Esta respuesta puede incluir un aumento de la sudoración y de la frecuencia cardiaca.

Por eso, dos personas que trabajan a la misma temperatura pueden estar expuestas a riesgos diferentes. Transportar cargas con ropa de protección no supone la misma exigencia que realizar una tarea ligera. Además, algunas enfermedades, determinados medicamentos y la falta de aclimatación pueden aumentar la vulnerabilidad al calor.

Qué mide el índice WBGT

WBGT corresponde a la expresión inglesa Wet Bulb Globe Temperature, traducida como temperatura de bulbo húmedo y de globo. Es un método de cribado: una primera valoración para identificar situaciones que requieren medidas preventivas o un estudio más detallado. Puede utilizarse tanto en interiores como en exteriores.

Las temperaturas que intervienen

  • Temperatura húmeda natural: se obtiene con un sensor humedecido y expuesto al movimiento natural del aire.
  • Temperatura de globo: se mide mediante un sensor situado dentro de una esfera negra y permite considerar la radiación térmica.
  • Temperatura del aire: se mide con un sensor protegido de la radiación.

Sin radiación solar directa se calcula como WBGT = 0,7 × temperatura húmeda natural + 0,3 × temperatura de globo. Con radiación solar directa se utiliza WBGT = 0,7 × temperatura húmeda natural + 0,2 × temperatura de globo + 0,1 × temperatura del aire. El resultado se expresa en grados Celsius, pero no equivale a la temperatura ambiental.

Cómo interpretar el resultado

El valor obtenido debe compararse con referencias que consideran el esfuerzo físico y la aclimatación, aplicando las correcciones por vestimenta que correspondan. No existe un único valor WBGT válido para cualquier tarea y cualquier persona.

Un resultado favorable no es una garantía absoluta

El método tiene límites: está orientado a adultos sanos y no es adecuado para exposiciones muy breves. Las situaciones especiales requieren una valoración específica. Cuando sea necesario profundizar, existen métodos que estiman la sobrecarga térmica y los tiempos de exposición, siempre dentro de sus condiciones de aplicación.

Qué debe hacer la empresa ante el calor al aire libre

La protección frente a temperaturas extremas debe partir de la evaluación de riesgos laborales. En trabajos al aire libre y en lugares que no puedan cerrarse por la actividad desarrollada, esta evaluación debe considerar el fenómeno meteorológico, las características de la tarea y las condiciones personales o el estado biológico conocido de quienes la realizan.

Cuándo hay que modificar horarios o prohibir tareas

Si no puede garantizarse la protección de otra manera, las medidas deben incluir la prohibición de determinadas tareas durante las horas peligrosas. Además, cuando exista un aviso meteorológico naranja o rojo emitido por AEMET o por el servicio autonómico correspondiente, si las medidas previstas no garantizan la protección, es obligatorio adaptar las condiciones de trabajo, incluida la reducción o modificación de las horas de la jornada prevista.

Esto no significa que cualquier aviso provoque automáticamente la paralización de toda actividad. Tampoco significa que se pueda esperar a un aviso para actuar: la necesidad de proteger al personal depende del riesgo real. Estas obligaciones alcanzan también a lugares como obras y explotaciones agrícolas.

Cómo organizar una prevención eficaz

Reducir la exposición y el esfuerzo

  • Programar las tareas más exigentes en las horas menos calurosas.
  • Utilizar ayudas mecánicas para reducir la manipulación manual de cargas.
  • Limitar el tiempo de exposición y alternar tareas cuando exista una reducción real del riesgo.
  • Habilitar zonas de descanso con sombra o climatización.
  • Facilitar agua potable cerca de los puestos.

Estas medidas deben aplicarse de forma conjunta: disponer de agua no sustituye a los descansos ni a la reducción del esfuerzo. La ropa y los equipos de protección también deben valorarse, especialmente cuando dificultan la evaporación del sudor.

Planificar la aclimatación y las pausas

La aclimatación es la adaptación progresiva del organismo al trabajo con calor. Debe planificarse, especialmente en nuevas incorporaciones y después de ausencias que hayan provocado una pérdida de adaptación. No consiste en exigir que la persona soporte desde el primer día la exposición completa.

Los descansos deben estar previstos y realizarse en lugares adecuados. También conviene limitar el trabajo en solitario, asegurar la comunicación y formar al equipo para reconocer síntomas y avisar con rapidez.

Dejar claras las responsabilidades

Un plan de actuación útil debe concretar quién revisa las previsiones meteorológicas, quién decide los cambios de tareas y horarios y cómo se comunican. También debe contemplar la identificación de personas especialmente sensibles mediante la vigilancia de la salud y la revisión de la eficacia de las medidas.

Qué hacer si aparecen síntomas

El dolor de cabeza, los calambres, el mareo, las náuseas o el malestar deben comunicarse y activar la actuación prevista. La confusión, las convulsiones o la pérdida de conciencia son señales de alarma que pueden indicar una emergencia por calor.

Ante la sospecha de un golpe de calor

  1. Llamar inmediatamente al 112.
  2. Interrumpir la exposición y trasladar a la persona a un lugar fresco, si puede hacerse con seguridad.
  3. Retirar la ropa innecesaria y comenzar a enfriar el cuerpo con agua y paños o sábanas húmedas.
  4. No dar líquidos a una persona inconsciente.

La atención debe ser inmediata: no hay que esperar a que la persona se recupere por sí sola para pedir ayuda.

Del dato técnico a la decisión preventiva

El objetivo no es obtener una cifra WBGT, sino evitar una exposición peligrosa. La evaluación debe traducirse en tareas, horarios, descansos y medios de protección adecuados. Después hay que comprobar que las medidas se cumplen y revisarlas cuando cambian las condiciones o aparecen incidentes. Esa es la diferencia entre medir el calor y prevenir sus consecuencias.