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Trabajar cerca de una instalación eléctrica exige algo más que evitar tocar los cables. Una herramienta, una escalera o la pluma de una grúa pueden acercarse demasiado a una parte en tensión y provocar un accidente. Por eso, la prevención debe considerar tanto la posición de las personas como el alcance de los equipos y sus movimientos previsibles.
Baja, media y alta tensión: qué significa cada término
Baja tensión: no significa bajo riesgo
En España, la baja tensión comprende instalaciones con una tensión nominal de hasta 1.000 voltios en corriente alterna y hasta 1.500 voltios en corriente continua. La palabra «baja» clasifica la instalación, pero no garantiza que sea segura para tocarla o intervenir en ella.
Media tensión: también debe tratarse como alta tensión
La expresión «media tensión» se utiliza habitualmente para determinadas instalaciones de distribución. Sin embargo, no debe interpretarse como una categoría preventiva situada entre una instalación peligrosa y otra poco peligrosa: las instalaciones de corriente alterna de más de 1.000 voltios están dentro del ámbito de la alta tensión. Por ejemplo, una instalación de 20 kilovoltios pertenece a este ámbito. Un kilovoltio, abreviado kV, equivale a 1.000 voltios.
Zona de peligro y zona de proximidad: dos conceptos diferentes
Alrededor de las partes en tensión sin protección suficiente se distinguen dos zonas:
- Zona de peligro: acercarse a ella sin la protección adecuada puede provocar un contacto eléctrico o un arco eléctrico.
- Zona de proximidad: rodea la anterior y existe riesgo de invadir accidentalmente la zona de peligro.
Hay trabajo en proximidad cuando una persona, sus herramientas o los materiales que maneja entran, o pueden entrar, en esa segunda zona sin invadir la de peligro. No tocar el conductor no basta para considerar seguro el trabajo.
Distancias de seguridad: cómo interpretar los valores
Las distancias se miden desde la parte en tensión. La siguiente selección muestra límites de zona, no permisos para acercarse sin medidas preventivas. Todos los valores de distancia están expresados en centímetros.
| Tensión nominal | DPEL-1 | DPEL-2 | DPROX-1 | DPROX-2 |
|---|---|---|---|---|
| Hasta 1 kV | 50 | 50 | 70 | 300 |
| 15 kV | 66 | 57 | 116 | 300 |
| 20 kV | 72 | 60 | 122 | 300 |
| 30 kV | 82 | 66 | 132 | 300 |
| 66 kV | 120 | 85 | 170 | 300 |
| 132 kV | 180 | 110 | 330 | 500 |
| 220 kV | 260 | 160 | 410 | 500 |
| 380 kV | 390 | 250 | 540 | 700 |
DPEL-1 y DPEL-2 delimitan la zona de peligro, respectivamente con y sin riesgo de sobretensión por rayo. DPROX-1 corresponde a trabajos cuya zona puede delimitarse con precisión y controlarse; DPROX-2, cuando esto no es posible.
No existe una distancia única válida para todos los trabajos
La elección debe considerar la tensión y las condiciones reales de ejecución. No debe elegirse una distancia menor simplemente porque facilita la tarea. Para utilizar un limitador de alcance de una máquina y mantener la actividad fuera tanto del trabajo en tensión como del trabajo en proximidad, la referencia indicada es DPROX-2.
Ejemplo: una grúa junto a una línea de 20 kV
En este caso, DPROX-2 es de 300 centímetros, es decir, 3 metros. Esta distancia debe valorarse teniendo en cuenta el alcance de la máquina y la carga, no solo dónde están sus ruedas. También deben contemplarse las oscilaciones y los movimientos previsibles. Es una aplicación del criterio anterior, no una autorización automática para trabajar a esa separación.
La primera opción debe ser trabajar sin tensión
Como criterio general, los trabajos con riesgo eléctrico deben realizarse sin tensión, salvo las excepciones previstas para determinadas operaciones. Accionar un interruptor no equivale, por sí solo, a dejar una instalación segura. La preparación sigue una secuencia conocida como las cinco reglas de oro:
- Desconectar las fuentes de alimentación.
- Impedir una reconexión accidental, mediante bloqueo u otras medidas adecuadas.
- Verificar la ausencia de tensión con equipos apropiados.
- Poner a tierra y en cortocircuito cuando corresponda.
- Proteger frente a elementos próximos que sigan en tensión y delimitar la zona.
La puesta a tierra y en cortocircuito se exige en alta tensión y, en baja tensión, cuando la instalación pueda ponerse accidentalmente en tensión por inducción u otras causas. Esta preparación corresponde a personal autorizado o cualificado según la instalación, no a cualquier trabajador que vaya a realizar la tarea posterior.
Cómo preparar un trabajo en proximidad
Comprobar la viabilidad antes de empezar
La viabilidad debe determinarla un trabajador autorizado en baja tensión o un trabajador cualificado en alta tensión. Después deben adoptarse medidas para reducir las partes accesibles en tensión y evitar que se alcance la zona de peligro: protecciones adecuadas, delimitación, información e instrucciones de trabajo. Si estas medidas no permiten trabajar con seguridad, la actividad no debe comenzar.
Considerar todo el movimiento, no una fotografía del puesto
En trabajos con grúas o equipos móviles hay que revisar el alcance máximo, el balanceo de las cargas, las irregularidades del terreno y el desplazamiento de los conductores por el viento. También conviene definir recorridos seguros y evitar que otras personas se acerquen a la máquina durante las maniobras próximas a líneas eléctricas.
Distinguir entre señalizar y proteger
Una cinta o un cartel advierten de un límite, pero no equivalen a una barrera que proteja eléctricamente. Las pantallas y protecciones deben ser adecuadas al riesgo y colocarse mediante un procedimiento seguro. Si cambian las condiciones y las medidas dejan de ser suficientes, es necesario detener el trabajo y revisar su preparación.
Qué debe garantizar la empresa
La empresa debe proporcionar formación e información adecuadas y asignar las operaciones a personas con la capacitación necesaria. Ser técnico de prevención no convierte automáticamente a una persona en trabajador autorizado o cualificado para intervenir en una instalación eléctrica. La autorización depende de la capacidad para realizar determinadas tareas de forma segura; la cualificación incorpora conocimientos especializados.
Antes de dar paso al trabajo, resulta útil comprobar cuatro cuestiones: qué elementos pueden estar en tensión, hasta dónde pueden llegar las personas y los equipos, qué medidas impiden una aproximación peligrosa y quién controla que esas condiciones se mantengan. La distancia es una parte de la protección, pero nunca sustituye a la preparación del trabajo.