125. Que son las Contactos con sustancias cáusticas o corrosivas y como evitarlo
hace 1 mes · Actualizado hace 1 mes

Este resumen se ha creado con herramientas de IA. Contrasta la información facilitada antes de aplicarla.
El contacto con sustancias cáusticas o corrosivas es un riesgo común en diversos sectores industriales y de servicios. Estas sustancias pueden provocar daños graves en la salud si no se manejan adecuadamente. Por ello, es fundamental que los técnicos superiores en prevención de riesgos laborales y responsables de empresa conozcan qué son estas sustancias, los peligros que implican y las medidas para evitar accidentes y proteger a los trabajadores.
¿Qué son las sustancias cáusticas o corrosivas?
Las sustancias cáusticas o corrosivas son materiales químicos que pueden causar lesiones graves al contacto con tejidos vivos, como la piel, los ojos o las vías respiratorias. Estas sustancias pueden destruir o alterar irreversiblemente la estructura de los tejidos, generando quemaduras químicas, irritaciones o daños graves.
Desde un punto de vista técnico, las sustancias corrosivas son aquellas que, en contacto con materiales orgánicos o inorgánicos, producen una acción destructiva por medio de una reacción química. Este concepto está recogido en la legislación española sobre prevención de riesgos laborales, donde se establecen límites y obligaciones para su manejo seguro.
Principales riesgos asociados al contacto con sustancias cáusticas
- Quemaduras químicas: Pueden ser de diferente grado, desde irritación leve hasta necrosis de tejidos.
- Lesiones oculares: Incluso una pequeña salpicadura puede ocasionar daños permanentes en los ojos.
- Daños en las vías respiratorias: La inhalación de vapores puede provocar irritación, inflamación o daños pulmonares.
- Riesgos indirectos: Por ejemplo, caídas o accidentes causados por reacciones químicas repentinas.
Marco legal y técnico para la prevención
La normativa básica que regula la manipulación de sustancias peligrosas en España se encuentra en el Real Decreto 656/2017 sobre agentes químicos y en la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales. Además, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) proporciona guías y Notas Técnicas de Prevención que especifican buenas prácticas para manejar sustancias corrosivas.
Estas normativas establecen la obligación del empresario de evaluar riesgos, informar y formar a los trabajadores, y proporcionar los medios de protección adecuados para evitar el contacto con sustancias peligrosas.
Medidas para evitar el contacto con sustancias cáusticas o corrosivas
Evaluación y control de riesgos
Es imprescindible realizar una evaluación de riesgos específica para las sustancias utilizadas. Esto incluye identificar los agentes químicos existentes, sus propiedades corrosivas y las situaciones de posible exposición.
Formación e información
Los trabajadores deben recibir información clara y formación práctica sobre los peligros de las sustancias cáusticas, las formas de contacto, síntomas de exposición y procedimientos de emergencia.
Equipos de protección individual (EPI)
El uso adecuado de EPI es fundamental para evitar contactos. Los más comunes incluyen:
- Guantes resistentes a productos químicos.
- Gafas de seguridad o pantallas faciales.
- Ropa de protección adecuada, como batas o monos impermeables.
- Protección respiratoria cuando se manejen vapores o polvos.
Medidas técnicas y organizativas
- Almacenamiento seguro de las sustancias en envases homologados y áreas bien señalizadas.
- Uso de sistemas cerrados para manipulación o trasvase siempre que sea posible.
- Ventilación adecuada en las zonas de trabajo.
- Procedimientos escritos para la manipulación y limpieza de derrames.
- Disponibilidad de equipos para lavado inmediato en caso de contacto accidental (duchas o lavaojos de emergencia).
Actuación en caso de contacto con sustancias cáusticas
Si se produce un contacto accidental, debe actuarse con rapidez siguiendo estas pautas:
- Retirar la ropa contaminada y lavar la zona afectada con abundante agua durante al menos 15 minutos.
- Evitar frotar la piel o usar neutralizantes caseros, salvo indicación médica.
- En caso de contacto en los ojos, lavar con agua limpia y abundante y acudir inmediatamente a un servicio médico.
- Notificar el accidente al responsable de prevención para valorar la asistencia y tomar medidas correctivas.
Conclusión
El contacto con sustancias cáusticas o corrosivas representa un riesgo serio que debe ser gestionado mediante una adecuada evaluación de riesgos, formación, equipos de protección y procedimientos de trabajo seguros. La responsabilidad recae en los responsables de seguridad y salud de las empresas para garantizar un entorno laboral protegido y minimizar la posibilidad de accidentes y daños a los trabajadores.
