116. Delegación de responsabilidades en PRL
hace 2 meses · Actualizado hace 2 meses

Este resumen se ha creado con herramientas de IA.
Contrasta la información facilitada antes de aplicarla.
La delegación de responsabilidades en Prevención de Riesgos Laborales (PRL) es un aspecto fundamental para garantizar la seguridad y la salud en el entorno laboral. Tanto los técnicos superiores en PRL como los responsables de empresa deben conocer cómo y cuándo es posible delegar funciones, siempre respetando la normativa vigente para no comprometer la prevención y el bienestar de los trabajadores.
¿Qué es la delegación de responsabilidades en PRL?
La delegación de responsabilidades en PRL consiste en que una persona con responsabilidad en seguridad y salud en el trabajo transfiere parte de sus funciones a otra persona dentro de la organización. Esta práctica permite distribuir las tareas relacionadas con la prevención de riesgos, facilitando una gestión más eficiente y cercana al lugar de trabajo. Sin embargo, la delegación debe realizarse con cuidado, asegurando que la persona delegada tenga la formación y los recursos necesarios.
Marco legal de la delegación en PRL
En España, la Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales, establece las obligaciones de los empresarios en materia de prevención. Según el artículo 16 de esta ley, es posible que el empresario delegue funciones preventivas siempre que mantenga su responsabilidad última y que la delegación se haga a personas con capacidad y formación suficientes.
La delegación no implica que el empresario deje de ser responsable ante posibles incumplimientos o accidentes laborales. Por ello, la normativa exige que la persona a quien se delega la responsabilidad esté capacitada y reciba la formación adecuada en prevención.
Requisitos para una delegación válida
- Capacitación: La persona delegada debe contar con formación específica en prevención de riesgos laborales.
- Recursos: Debe disponer de los medios materiales y humanos necesarios para llevar a cabo las funciones delegadas.
- Documento escrito: Es recomendable formalizar la delegación por escrito, especificando las responsabilidades y límites de la misma.
- Seguimiento: El empresario debe supervisar y mantener el control sobre las funciones delegadas.
Funciones que se pueden delegar
Entre las funciones que habitualmente se pueden delegar en PRL están:
- La realización de evaluaciones de riesgos.
- El seguimiento y control de las medidas preventivas.
- La coordinación de actividades preventivas en la empresa.
- La formación e información a los trabajadores sobre seguridad y salud.
Es importante aclarar que no todas las responsabilidades pueden ser delegadas. Por ejemplo, la obligación última de garantizar la seguridad en la empresa siempre recae en el empresario.
Ventajas de delegar responsabilidades en PRL
Una correcta delegación contribuye a que la empresa mejore su gestión preventiva, al permitir:
- Una mayor proximidad en la identificación y control de riesgos.
- Mejor comunicación y coordinación entre los departamentos.
- Una distribución equilibrada de las tareas que evita la sobrecarga de trabajo.
- Un aumento en la concienciación y cultura preventiva dentro de la organización.
Obligaciones del responsable después de delegar
A pesar de la delegación, el empresario o el responsable principal deben mantener ciertas obligaciones:
- Supervisar que las funciones delegadas se realicen correctamente.
- Asegurarse de que la persona delegada recibe la formación continua necesaria.
- Velar por que los recursos para la prevención estén disponibles.
- Asumir la responsabilidad legal en caso de incumplimiento.
Conclusión
La delegación de responsabilidades en Prevención de Riesgos Laborales es una herramienta útil para mejorar la gestión de la seguridad y salud en las empresas. No obstante, debe llevarse a cabo respetando la legislación vigente y garantizando la capacitación adecuada de quienes asumen las funciones delegadas. Tanto los técnicos en PRL como los responsables de empresa deben ser conscientes de que, aunque deleguen tareas, la responsabilidad última y legal permanece en el empresario, por lo que la supervisión y el control son esenciales para asegurar un entorno de trabajo seguro y saludable.
