130. Exposición a radiaciones
hace 1 mes · Actualizado hace 1 mes

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La exposición a radiaciones es un factor de riesgo importante en muchos sectores laborales. Comprender qué son las radiaciones, cuáles son sus efectos y cómo prevenir riesgos asociados es fundamental para garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores. En este artículo, se explican los conceptos básicos, la normativa vigente y las medidas preventivas, con un lenguaje sencillo y accesible para todos.
¿Qué es la exposición a radiaciones?
La exposición a radiaciones se refiere a la situación en la que una persona recibe energía procedente de ondas o partículas emitidas por una fuente radiactiva o por equipos que utilizan radiación. Las radiaciones pueden ser ionizantes o no ionizantes, y su impacto sobre la salud depende del tipo, la intensidad y la duración de la exposición.
Tipos de radiaciones
Radiación ionizante
La radiación ionizante tiene suficiente energía para ionizar átomos y moléculas, lo que puede causar daños en las células y al ADN. Se encuentra en fuentes como los rayos X, los rayos gamma, y en sustancias radiactivas. Esta radiación es especialmente peligrosa porque puede provocar efectos biológicos dañinos, como quemaduras, enfermedades por radiación o incluso cáncer.
Radiación no ionizante
La radiación no ionizante tiene menos energía y no provoca ionización. Incluye radiaciones electromagnéticas como la luz visible, las microondas o las ondas de radio. Aunque generalmente es menos dañina, su exposición prolongada o intensa también puede representar riesgos, como quemaduras o efectos térmicos.
Normativa y conceptos legales aplicables
La protección frente a la exposición a radiaciones está regulada principalmente por el Real Decreto 783/2001, que aprueba el Reglamento sobre protección sanitaria contra radiaciones ionizantes. Este reglamento establece los límites de dosis, las obligaciones de los empleadores y las medidas para proteger a los trabajadores.
Un concepto técnico-jurídico importante es el de límites de dosis, que representa la cantidad máxima de radiación que un trabajador puede recibir en un tiempo determinado sin resultar perjudicado para su salud. Por ejemplo, para trabajadores expuestos se establece un límite de 20 milisieverts (mSv) por año.
Riesgos para la salud
La exposición a radiaciones ionizantes puede causar distintos efectos negativos en la salud:
- Efectos deterministas: aparecen tras recibir una dosis elevada en poco tiempo, como quemaduras, daño en órganos o síndrome de radiación aguda.
- Efectos estocásticos: se relacionan con dosis bajas o prolongadas en el tiempo y aumentan el riesgo de cáncer y alteraciones genéticas.
La radiación no ionizante puede provocar calor excesivo en tejidos y, en casos extremos, daños en la piel o los ojos.
Medidas de prevención y protección
Para minimizar los riesgos por exposición a radiaciones, se deben aplicar principios básicos de prevención, tales como:
Principios generales de protección
- Justificación: Solo se debe permitir la exposición cuando los beneficios superen los riesgos.
- Optimización (ALARA): Las dosis deben mantenerse "tan bajas como razonablemente sea posible".
- Limitación: No superar los límites legales establecidos para la exposición.
Medidas específicas
- Control de acceso: Delimitar zonas con radiación y restringir el acceso a personal autorizado.
- Protección colectiva: Uso de barreras, blindajes o pantallas para reducir la radiación.
- Protección individual: Equipos de protección personal como delantales plomados, gafas o dosímetros personales para medir la dosis recibida.
- Formación e información: Capacitar a los trabajadores para conocer los riesgos y las medidas preventivas.
- Vigilancia de la salud: Evaluaciones médicas periódicas para detectar posibles efectos precoces de la exposición.
Responsabilidades del empresario y del técnico en prevención de riesgos laborales
El empresario debe garantizar un entorno de trabajo seguro, conforme a la legislación vigente, y promover la cultura preventiva. Entre sus responsabilidades están realizar evaluaciones de riesgos, proporcionar medios de protección adecuados, y asegurar la formación y la vigilancia médica de los trabajadores expuestos.
El técnico en prevención de riesgos laborales debe colaborar en la identificación de peligros relacionados con radiaciones, proponer medidas de control, y supervisar su correcta aplicación. Es fundamental una comunicación fluida entre ambos roles para proteger la salud del equipo de trabajo.
Conclusión
La exposición a radiaciones representa un riesgo importante en determinados entornos laborales. Conocer las características de las radiaciones, sus efectos, la normativa aplicable y las medidas de protección es esencial para prevenir accidentes y enfermedades profesionales. La responsabilidad compartida entre empresarios y técnicos garantiza un ambiente seguro y saludable para todos los trabajadores.
