122. Exposición a sílice cristalina respirable
hace 1 mes · Actualizado hace 1 mes

Este resumen se ha creado con herramientas de IA. Contrasta la información facilitada antes de aplicarla.
Introducción
La exposición a sílice cristalina respirable es un riesgo laboral muy frecuente en sectores como la construcción, la minería, y la industria manufacturera. La inhalación prolongada de partículas de sílice puede causar enfermedades pulmonares graves, lo que hace indispensable que tanto técnicos en prevención de riesgos laborales como responsables de empresa comprendan bien este peligro y sepan cómo prevenirlo. En este artículo explicaremos qué es la sílice cristalina respirable, sus riesgos para la salud, la normativa vigente y las medidas de prevención recomendadas.
¿Qué es la sílice cristalina respirable?
La sílice cristalina es un mineral que forma parte de materiales muy comunes como la arena, la piedra, el cemento y el vidrio. La sílice respirable hace referencia a partículas finas de este mineral que son lo suficientemente pequeñas para ser inhaladas y llegar a las partes más profundas de los pulmones. Estas partículas tienen un tamaño inferior a 10 micrómetros, lo que las hace peligrosas para la salud si se respiran durante largos períodos.
Riesgos para la salud
La inhalación de sílice cristalina respirable puede provocar una enfermedad pulmonar llamada silicosis. La silicosis es una enfermedad progresiva e irreversible que causa cicatrices en los pulmones y dificulta la respiración. Además, la exposición a la sílice aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades respiratorias graves como la tuberculosis, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y cáncer de pulmón.
Los síntomas iniciales pueden incluir tos recurrente, dificultad para respirar y fatiga, pero la silicosis puede avanzar incluso si la exposición se detiene, por lo que la prevención es fundamental.
Normativa aplicable
En España, la exposición a la sílice cristalina está regulada por el Real Decreto 665/1997, que establece el nivel de exposición permitido y obliga a las empresas a adoptar medidas de control para proteger a los trabajadores. Según esta norma, el valor límite ambiente (VLA) para la concentración de sílice cristalina respirable en el aire es de 0,1 mg/m³, medido como promedio ponderado en el tiempo durante una jornada laboral de 8 horas.
Además, el Real Decreto 39/1997, que aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención, obliga a los responsables de empresa a garantizar la evaluación de riesgos y la implantación de medidas preventivas adecuadas para proteger la salud de los trabajadores.
Medidas de prevención
Evaluación de riesgos y control de exposición
El primer paso para prevenir la silicosis es realizar una adecuada evaluación de los riesgos en el lugar de trabajo. Esta evaluación debe incluir la identificación de las tareas que generan polvo con sílice y la medición de su concentración en el aire.
Controles técnicos
Las medidas más efectivas para reducir la exposición incluyen:
- Uso de sistemas de extracción localizada para capturar el polvo en el origen.
- Humedecer las superficies donde se generan partículas para evitar que el polvo se disperse.
- Utilizar maquinaria y herramientas con sistemas de aspiración y filtración.
Protección personal
Cuando las medidas técnicas no son suficientes, es obligatorio proporcionar a los trabajadores equipos de protección individual (EPI), como mascarillas con filtros específicos para polvo de sílice respirable (filtros tipo P3).
Formación e información
Los trabajadores deben recibir formación sobre los riesgos relacionados con la sílice y las medidas de prevención para minimizar la inhalación. Esta formación es fundamental para que comprendan la importancia de utilizar correctamente los equipos de protección y seguir las instrucciones de seguridad.
Responsabilidades del empresario y del técnico en prevención
El empresario tiene la obligación legal de garantizar un entorno de trabajo seguro, lo que incluye proteger a sus empleados frente a la exposición a sílice cristalina respirable. Esto implica implementar controles técnicos adecuados, proporcionar EPI y asegurar la formación continua del personal.
El técnico superior en prevención de riesgos laborales debe apoyar al empresario en la evaluación de riesgos, vigilancia de las condiciones ambientales, diseño e implantación de medidas preventivas, y supervisión del correcto uso de los equipos de protección.
Conclusión
La exposición a la sílice cristalina respirable es un riesgo serio pero prevenible. Conocer sus efectos, la normativa vigente y aplicar las medidas de prevención adecuadas ayuda a proteger la salud de los trabajadores y a cumplir con las obligaciones legales. La colaboración entre empresarios, técnicos en prevención y trabajadores es clave para mantener espacios de trabajo seguros y saludables.
