115. Prevención y Seguridad ante Riesgos Eléctricos
hace 2 meses · Actualizado hace 2 meses

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La electricidad es una herramienta fundamental en el entorno laboral, pero también conlleva riesgos importantes si no se manejan correctamente. La prevención y la seguridad ante riesgos eléctricos son esenciales para proteger la salud y la vida de los trabajadores, así como para garantizar el correcto funcionamiento de las instalaciones. En este artículo, explicaremos aspectos clave sobre cómo identificar y minimizar estos riesgos, basándonos en la normativa vigente y en buenas prácticas reconocidas.
¿Qué son los riesgos eléctricos?
Los riesgos eléctricos son aquellos peligros que pueden causar daños físicos o materiales debido al contacto con la electricidad. Estos incluyen, entre otros, las descargas eléctricas, cortocircuitos, incendios o explosiones provocados por defectos en la instalación o en los equipos eléctricos.
Principales tipos de accidentes eléctricos
- Choque eléctrico: Contacto directo o indirecto con la corriente eléctrica que puede causar desde una simple sensación hasta la muerte por paro cardíaco.
- Quemaduras: Producidas por el paso de corriente, arcos eléctricos o incendios derivados de una instalación deficiente.
- Caídas: Consecuencia de un choque eléctrico que provoca pérdida de control o desmayo.
- Incendios: Originados por sobrecargas, cortocircuitos o instalaciones incorrectas.
Normativa y aspectos legales sobre riesgos eléctricos
En España, la legislación establece obligaciones claras para prevenir riesgos eléctricos en el trabajo. La Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales, es la norma marco que obliga a los empleadores a garantizar la seguridad y salud de sus trabajadores mediante medidas preventivas.
Además, el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT), aprobado por el Real Decreto 842/2002, contiene especificaciones técnicas obligatorias para las instalaciones eléctricas, minimizando el riesgo eléctrico al definir requisitos de diseño, instalación y mantenimiento.
Las empresas deben realizar evaluaciones de riesgos específicas para las actividades que impliquen electricidad y proporcionar formación adecuada a los trabajadores expuestos, conforme a lo exigido en el Artículo 19 de la Ley 31/1995.
Medidas de prevención y seguridad
Evaluación y planificación
La base de la prevención es identificar los posibles riesgos eléctricos en un puesto de trabajo y adoptar medidas para eliminarlos o controlarlos. Esta evaluación debe incluir:
- Inspección de las instalaciones eléctricas.
- Identificación de fuentes de energía eléctrica y puntos de riesgo.
- Análisis de la probabilidad y gravedad de posibles accidentes.
Medidas técnicas
- Uso de equipos adecuados: Herramientas y equipos con aislamiento conforme a la normativa.
- Mantenimiento preventivo: Revisiones periódicas de las instalaciones para evitar fallos.
- Dispositivos de protección: Interruptores diferenciales, fusibles, y otros elementos que corten el suministro en caso de fallo.
- Aislamiento y señalización: Barreras físicas y señalización clara para zonas de riesgo eléctrico.
Medidas organizativas y personales
- Formación y capacitación: Los trabajadores deben recibir formación específica y actualizada sobre riesgos eléctricos y cómo actuar en caso de emergencia.
- Procedimientos seguros de trabajo: Como la utilización del sistema de bloqueo y señalización (lockout-tagout) para desconectar y garantizar que no se restablezca la energía accidentalmente durante tareas de mantenimiento.
- Uso de equipos de protección individual (EPI): Guantes aislantes, calzado dieléctrico, cascos y ropa adecuada.
- Supervisión y control: Designar responsables que vigilen el cumplimiento de medidas de seguridad.
Actuación en caso de accidente eléctrico
Ante un accidente eléctrico, la prioridad es garantizar la seguridad de la víctima y de las personas que la auxilian. Es fundamental no tocar directamente a la persona que está en contacto con la corriente sin antes cortar la energía, para evitar que el operador también sufra una descarga.
Los pasos básicos son:
- Interrumpir la fuente eléctrica si es posible (desenchufar, desconectar interruptor).
- Si no es posible cortar la corriente, usar materiales aislantes para separar a la persona de la fuente (madera, goma).
- Comprobar estado de la víctima y llamar a emergencias.
- Realizar maniobras de primeros auxilios si se está capacitado, como reanimación cardiopulmonar (RCP) en caso necesario.
Conclusión
La prevención y seguridad ante riesgos eléctricos es una responsabilidad fundamental para todas las personas implicadas en el ámbito laboral. Conocer los riesgos, cumplir con la normativa vigente y aplicar medidas técnicas, organizativas y personales reduce de manera significativa la probabilidad de accidentes graves. La formación continua, junto a una cultura preventiva, son las mejores herramientas para proteger a los trabajadores y garantizar entornos de trabajo seguros.
