113. Prevención en supermercados y grandes superficies: ergonomía, resbalones y violencia externa

hace 2 meses · Actualizado hace 2 meses


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Los supermercados y grandes superficies son espacios donde diariamente trabajan muchas personas y atienden a numerosos clientes. Por ello, es fundamental implementar medidas que garanticen la seguridad y la salud tanto de los trabajadores como de los usuarios. En este artículo abordaremos tres aspectos clave en la prevención de riesgos laborales en estos entornos: la ergonomía, la prevención de resbalones y la protección frente a la violencia externa.

Ergonomía en supermercados y grandes superficies

La ergonomía es la disciplina que estudia la adaptación del trabajo a las características físicas y psicológicas de las personas para mejorar el confort, la seguridad y la productividad.

Principales riesgos ergonómicos

En supermercados y grandes superficies, los trabajadores pueden enfrentar riesgos como posturas forzadas, movimientos repetitivos y manipulación manual de cargas, que pueden derivar en trastornos musculoesqueléticos, muy comunes en este sector.

Medidas preventivas ergonómicas

  • Diseño del puesto de trabajo: adecuar la altura y el espacio para evitar posturas incómodas.
  • Organización del trabajo: planificar pausas activas y rotación de tareas para reducir la repetitividad.
  • Formación e información: capacitar a los trabajadores para realizar movimientos seguros y utilizar adecuadamente los equipos.

Estas medidas están en línea con lo establecido en el Real Decreto 487/1997, que regula las disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas al trabajo con pantallas de visualización, y con los principios generales de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales.

Prevención de resbalones, tropiezos y caídas

Las caídas son uno de los accidentes más frecuentes en el mundo laboral, y en supermercados se incrementa el riesgo debido a suelos húmedos, pasillos estrechos o la presencia de objetos en zonas de paso.

Causas comunes de resbalones y tropiezos

  • Suelo mojado o con residuos líquidos.
  • Suelos irregulares o en mal estado.
  • Objetos fuera de lugar, como cajas o paquetes.

Medidas preventivas

  • Mantener los suelos limpios y secos, señalizando las zonas mojadas mediante carteles visibles.
  • Realizar inspecciones periódicas para detectar y corregir desperfectos en el pavimento.
  • Fomentar la orden en los pasillos para evitar obstáculos.
  • Utilizar calzado antideslizante adecuado para el personal de tienda y almacén.

Estas recomendaciones se fundamentan en la Nota Técnica de Prevención NTP 738, que aborda la prevención de caídas en el lugar de trabajo.

Violencia externa en supermercados y grandes superficies

La violencia externa se refiere a los actos agresivos sufridos por el personal por parte de clientes, visitantes o terceros. Este riesgo es especialmente relevante en sectores con atención pública, como los supermercados.

Tipos de violencia externa

  • Agresiones verbales o físicas.
  • Robos o intentos de robo.
  • Comportamientos intimidatorios o amenazas.

Medidas para la prevención y protección

  • Implantar sistemas de vigilancia y control de accesos.
  • Formar al personal en técnicas de gestión de conflictos y comunicación.
  • Establecer protocolos claros para actuar ante situaciones violentas.
  • Contar con un plan de emergencia y apoyo psicológico para las víctimas de violencia.

El artículo 4 de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales estipula que el empresario debe garantizar la seguridad y salud de los trabajadores, incluyendo la prevención de riesgos derivados de la violencia externa. Además, las entidades de prevención recomiendan la evaluación continua del riesgo y la implicación de toda la organización para generar un entorno seguro.

Conclusión

La prevención en supermercados y grandes superficies requiere un enfoque integral que incluya la mejora ergonómica de los puestos de trabajo, la reducción del riesgo de resbalones y caídas, y la protección frente a la violencia externa. Adoptar estas medidas no solo mejora la salud y seguridad de los trabajadores, sino que también contribuye a un ambiente laboral más eficiente y satisfactorio.

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